Lo que se busca con la presente iniciativa, es asegurar que las propinas lleguen y tengan como destino únicamente a sus reales beneficiarios que son los trabajadores de las cadenas de servicios de los restaurantes, bares etc. Es decir, se pretende acabar con las prácticas recurrentes en nuestra sociedad, en la que el dueño del restaurante o bar, no entrega la totalidad de las propinas a los meseros, cocineros, vigilantes, valet parking, sino que se las apropia, convirtiéndolas en un activo más, o las reparte parcialmente, ya que previamente hace uso de ese dinero entregado por concepto de propina para comprar elementos como vasos, manteles, copas, mesas en fin cualquier otro bien.

Se debe precisar, que el concepto o la naturaleza de las propinas, es la entrega de dinero voluntaria por parte del cliente, en respuesta o gratitud por el buen servicio prestado por las personas que lo atendieron, en determinados establecimientos abiertos al público. Ese dinero entregado de manera voluntaria, es independiente del valor pagado por los bienes y servicios que ofrece el establecimiento, por lo que claramente se observa que naturalmente los beneficiarios de las mismas tienen que ser los miembros de la cadena de servicios.



Es preciso aclarar, que el proyecto no pretende cambiar la naturaleza de las propina, ni que la misma propina se vuelva obligatoria en los servicios prestados, ni mucho menos, convertirla en factor salarial de los empleados.



Es por ello, que se establecen las siguientes medidas:



·       Prohibición a los dueños o administradores de los sitios donde se sugiera cobro de propinas, para que puedan intervenir en la distribución de las propinas.



·       Prohibición a los empleadores, de retener a los trabajadores las propinas recibidas.



·       Acuerdo entre los miembros de la cadena de servicios, acerca de la forma de distribución de las propinas. En el evento de que no se llegue a un acuerdo acerca del monto que le corresponde a cada servicio, se establece una norma supletoria que ordena que la repartición de la propina sea de manera equitativa entre toda la cadena de servicios.



·       El contenido de esos acuerdos, deberá ser entregado a los miembros de la cadena de servicios, para que tengan presente sus derechos y como se distribuyen las propinas en el bar o restaurante.



·       El empleador, dueño o administrador, que incumpla con lo establecido en la Ley, será objeto de sanciones por parte de la autoridad competente, es decir, por las Autoridades Laborales en los casos de indebida destinación, retención, o deducción de propinas, o por la Superintendencia de Industria y Comercio en los eventos en que se viole lo relacionado la información al consumidor y el carácter de voluntariedad que tienen las propinas.



SANCIONES PARA LOS DUEÑOS Y/O ADMINISTRADORES:



1- Cuando las violaciones a la presente ley tengan que ver con la apropiación por parte de los dueños de los establecimientos de las propinas, o cuando no se entregue las propinas a los miembros de la cadena de servicios, o cuando se usen las propinas para el pago de salarios o siempre que haya una indebida destinación de las propinas en desmedro de los trabajadores los Inspectores de Trabajo pueden imponer cada vez multas equivalentes al monto de uno (1) a cinco mil (5.000) veces el salario mínimo mensual vigente según la gravedad de la infracción y mientras esta subsista, sin perjuicio de las demás sanciones contempladas en la normatividad vigente. Esta multa se destinará al Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA.



2- Cuando se presenten vulneraciones en cuanto a la voluntariedad de la propina, a la forma de la información de ella, a la sugerencia de la propina o a la determinación voluntaria del monto de la propina la Superintendencia de Industria y Comercio podrá imponer las siguientes sanciones:



Multas hasta por dos mil (2.000) salarios mínimos mensuales legales vigentes al momento de la imposición de la sanción. $1.360.000.000



Cierre temporal del establecimiento de comercio hasta por 180 días;



En caso de reincidencia y atendiendo a la gravedad de las faltas, cierre definitivo del establecimiento de comercio o la orden de retiro definitivo de una página web portal en Internet o del medio de comercio electrónico utilizado;



Multas sucesivas hasta de mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes, por inobservancia de órdenes o instrucciones mientras permanezca en rebeldía. $680.000.000



Cuando se compruebe que los administradores, directores, representantes legales, revisores fiscales, socios, propietarios u otras personas naturales han autorizado o ejecutado conductas contrarias a las normas contenidas en la presente ley, se les podrán imponer multas hasta por trescientos (300) salarios mínimos legales mensuales vigentes al momento de la imposición de la sanción y la prohibición de ejercer el comercio hasta por cinco (5) años, contados a partir de la ejecutoria de la sanción.